Razón de ser

Este Blog no es un blog oficial de UPyD. Lo aquí se diga, acertado o erróneo, lo digo yo.

lunes, 16 de marzo de 2015

De errores

Un compañero de partido, que realiza la necesaria aunque a veces molesta función de "mosca cojonera", me ha presentado dos objeciones a mi último post. Una, esperada, sobre si los votantes se equivocan o no. Otra, lógica, preguntando si es que UPyD no ha hecho nada mal. Por partes.

Me ratifico en que los votantes se pueden equivocar y, de hecho, se equivocan. Eso no quiere decir que, por mi parte, ponga en duda el resultado de unas elecciones. Repito que elegir quien nos gobierna por medio de una votación democrática no es que me parezca el mejor sistema; es que me parece el único sistema válido. Soy radicalmente demócrata y respetaré siempre el sentido del voto de los ciudadanos. Pero respetar no significa compartir. Ni creer en la ausencia de errores. Los votantes nos dejamos llevar por muchas cosas: simpatía, presencia física, desprecio por el contrario, afinidades personales, tradiciones familiares... A veces evaluamos lo que nos repercute para bien o para mal el sentido de nuestro votos, y otras veces no. Unas veces son las vísceras y otra el cerebro quien nos anima a votar. Unos votantes serán siempre racionales y otros mucho más impulsivos. Aceptar como dogma que no hay error posible me resulta dificial. Y repito, por si hace falta, que asumir la posibilidad del error no me lleva a cuestionar el sistema pues no hay otro válido para mi.
Y hablando de errores, los que pueda haber cometido UPyD.
Lo primero que yo me pregunto es a que tipo de error nos estamos refiriendo. Imagino que políticos. Pero, ¿cuáles son los errores políticos? Imagino que depende para cual. UPyD ha cometido errores de organización, ha cometido errores de comunicación, ha cometido errores, incluso, entre personas de mucho peso en el partido con sus declaraciones (antes de que nadie nombre a Carlos Martínez Gorriarán ya lo hago yo). Pero, ¿estos son los errores por los que se debería juzgar a un partido? Yo no, desde luego. ¿Qué me promete UPyD? Transparencia, y allí está. Lucha contra la corrupción, también. Trabajo en las instituciones, de largo.
Respeto por la democracia, primarias a tutiplé, órganos de control internos, ausencia de avales... Coherencia en las opiniones y en los votos. Respeto por el programa electoral.
Todo esto lo ha hecho UPyD bien. ¿Nuestra líder a veces parece que te está riñendo? Sí. ¿Carlos Martínez Gorriarán podría dejar el twitter en paz y dejar de meterse con C's? Desde luego. ¿Hemos sido poco amigables a la prensa? Puede. ¿Hubo mucha ira mal gestionada contra Sosa Wagner? Claro. Pero, ¿estos son errores de la labor política de UPyD o son otra cosa? No sé que quieren los votantes de los partidos (aunque apuesto que promesas y promesas más que realidades), pero sé lo que yo busco. Me gustaría un partido que no hubiera cometido los errores en comunicación que ha cometido este, me gustaría un partido que hubiera apostado más por crear una estructura más profesional en lugar de apostar tanto a la buena fe y la buena voluntad de los afiliados. Me gustaría que Carlos no sembrara tempestades entre amigos y afines, pues bastantes enemigos tenemos. Pero me gusta más tener un partido que, a la hora de realizar su labor política es fiable, creíble, lógico, útil, necesario y trabajador.
La comparación es sencilla. ¿Qué prefiero? ¿Las salidas de pata de banco de Carlos Martínez Gorriarán en twitter o un imputado de asesor en Europa como ha hecho Ciudadanos con Jordi Cañas? ¿La ira de Rosa en algunas declaraciones que parece que te está riñendo o un líder en Andalucía que lleva 8 años gobernando con el PSOE a cambio de un sillón como el de Ciudadanos?
Lo mejor sería que ni Rosa se airara ni Carlos desbarrara. Pero la perfección no existe más allá de los dibujos que mis hijos me hacen. Y como no existe, prefiero la ira o los desbarres y la coherencia política, el respeto por el votante y por la palabra dada al pedir el voto.

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