Razón de ser

Este Blog no es un blog oficial de UPyD. Lo aquí se diga, acertado o erróneo, lo digo yo.

viernes, 10 de julio de 2015

En UPyD no sobra nadie

Queridos compañeros de UPyD
Mañana es un día muy importante para el partido. Tenemos que elegir a quien nos dirija para trata de sacar adelante la situación que es crítica.
Pero lo verdaderamente importante mañana no es a quien votéis. No es a quien vote yo. Lo importante es que todos tengamos claro que en UPyD no sobra nadie.
Espero que quien gane sepa integrar. Espero que quien pierda lo acepte y se deje integrar. Espero que nadie se vaya del partido por haber perdido. Espero que los que se queden no se alegren de que otros se vayan como tantas veces ha pasado.
Repito. En UPyD no sobra nadie. Votad con el corazón y con la conciencia. Pero, después de haber votado a vuestra candidatura, recordad que todos somos de UPyD. Los que ganen y los que pierdan. Porque si no lo recordamos, quien perderá será UPyD.
Un abrazo a todos y mis más sincera enhorabuena a las cuatro candidaturas por dar el paso, por su implicación y por preocuparse por el partido.

miércoles, 1 de abril de 2015

Reflexiones de andar por casa

Este es, con algún pequeño cambio, un correo que envié a los afiliados de UPyD La Rioja para que supieran mis opiniones sobre el último Consejo Político. 
Pase lo que pase, ésta es la última entrada sobre problemas internos de UPyD en este blog hasta después de las elecciones autonómicas y municipales. 
Hola
Ayer, deliberadamente, no me acerqué al ordenador ni al correo ni a nada. Quería estar con mi familia y, sobre todo, quería estar un poco tranquilo. Pero, como miembro del Consejo Político, como miembro que ha participado en todos los Consejos desde el pasado Congreso, me gustaría dar una opinión sobre el asunto.
Para empezar, y por eso destacaba lo de miembro del CP que ha participado en todos, si el Consejo de Dirección es responsable de la actual situación, que lo es, también lo somos los miembros del CP. No quiero rehuir esa responsabilidad. El CP ha votado en diversas ocasiones a favor de medidas y decisiones del CD, incluso avalando su gestión hace pocos meses con un alto porcentaje de aceptación. Si vamos camino a la ruina por culpa del CD, la culpa también es mía.
Y soy responsable porque no soy un palmero del CD como parece ser una verdad aceptada. Se da por hecho que los miembros del CP lo somos porque el CD lo ha querido y les debemos a ellos nuestros puestos y nuestras responsabilidades. Y que por ello apoyamos al CD ciegamente a pesar de todo.
Yo, si me debo a alguien, es a Emilio. Soy miembro del Consejo Territorial de La Rioja porque él lo quiso y vosotros lo ratificasteis con vuestro voto. Y posiblemente seré número dos en la lista para el Parlamento Autonómico porque él confía en mi. Es decir, si yo fuera un palmero, lo sería de él y no del CD. Pero es que Emilio en realidad tampoco se debe al CD. Se debe a vosotros. Es Coordinador Territorial no porque el CD lo quiera, lo es porque vosotros le elegisteis. Y es Candidato por la misma razón tras pasar unas primarias.
Y como nosotros la gran mayoría de miembros del CP. Diga lo que diga Maura, que lo ha dicho, los miembros del CP no dependemos del CD para ser candidatos ni para optar a puestos de responsabilidad dentro del partido. Para ello sólo dependemos de los afiliados. Pensad que la mayoría de los miembros del CP no son como yo, número dos de sus listas, la mayoría son como Emilio, número uno porque han ganado unas primarias. Pensad en cuales son las lealtades de estos, por tanto.
Dicho esto, explico algo sobre el último Consejo Político.
Yo acudí disgustado. Me encontraba entre dos aguas y ninguna me gustaba.
Unos estaban por la labor de echar a Rosa ya, inmediatamente, para poder dar así la impresión de renovación inmediata y de cambio drástico. Y la gran mayoría de estos echaba la culpa a Rosa y a su CD de todo lo que ha sucedido de forma taxativa y sin medias tintas.
Otros compraban el mensaje del CD. Estamos sufriendo un ataque externo coordinado con los medios de comunicación donde se nos ningunea o, cuando se nos hace caso, es para atacarnos de la forma más dura y miserable que se pueda. Y nos lo están haciendo porque somos incómodos para los poderes establecidos porque somos insobornables.
Ninguna de las dos posturas las podía compartir. No puedo comprar ninguna. Y eso que estoy obviando la derivada de Ciudadanos. Estos son una corriente dentro de los de “Rosa vete ya” que, además, quieren un acercamiento más o menos directo a este partido.
El CD ha cometido errores muy importantes. A la crisis de Sosa se ha respondido de forma visceral y totalmente equivocada. Se descalificó y atacó a alguien muy conocido en UPyD de forma encarnizada. Y muchos contribuimos a ello, siendo también por tanto responsables de unas acciones equivocadas. También se cometió el error de hablar con Ciudadanos cuando no queríamos hacerlo. No quería el CD, no quería el CP en su mayoría, y se quiso hacer porque nos creímos muy listos y creímos que íbamos a dominar una situación que teníamos perdida y que íbamos a lograr vender las diferencias entre ambos partidos a los medios. Unos medios que ya habían decidido. Si no queríamos pactar, que no queríamos, era mejor no haber ido a hacer el paripé. Así no le hubiéramos dado tanta publicidad a C's. Un error serio, relacionado con esto, es no haber hablado el día de la ruptura con C's dejando a Rivera el campo libre para vender su versión. Incluso el documento que nosotros sacamos, 40 páginas a la hora de haber roto, nos dejó en muy mal lugar.
Y como estos, muchos errores (sí, también todo lo que ha dicho Carlos Martínez Gorrirarán que se debería haber callado y que debería haber recibido una reprimenda pública por ello). Y de antes. El partido no ha apostado por la profesionalización de su gestión. Hace años, y yo lo repetía, hace años que necesitábamos en La Rioja una única persona contratada para realizar la labor administrativa que realiza Emilio y que tanto tiempo le quita de la labor política. Necesitábamos un poco de estructura que hubiera coordinado y organizado mejor el partido. Y errores que ahora no se me ocurrirán pero que a vosotros sí.
Pero yo no olvido a Sosa y lo que este provocó. No olvido sus mentiras con lo de las Coordinadoras en Gestoras, con las salidas en masa de afiliados, con la acusación de autoritarismo como si en UPyD no se hiciera nada que Rosa no quisiera. No olvido que los medios nos han ignorado de forma sistemática. Nos ha pasado aquí también. Aquí me vi forzado a retirar una Tribuna sobre el asunto de Ciudadanos en el Diario La Rioja porque no la publicaban después de tres semanas enviada. Aquí hemos sido el tercer partido en dos elecciones (generales y europeas) en toda La Rioja (y otra vez más en Logroño contando las municipales), y se nos ha tratado como si no existiéramos. No olvido a Maura haciendo campaña por otro partido desde su escaño en Europa por UPyD. No olvido a tanto periodista listillo alucinando con propuestas que habíamos presentado nosotros hace dos y tres años y que nos habían ignorado. No olvido que en Andalucía partíamos desde los 190.000 votos en las europeas pero que nos trataron como si no hubiéramos recibido ninguno.
Quiero decir que para mi no había negro ni blanco. No podía elegir de forma sencilla A o B.
Al final he aceptado que el sacrificio de Rosa es inevitable. Pero no porque a mi me parezca necesario. Lo es porque a los votantes se lo parece. Porque los medios crueles ya le han puesto precio a su cabeza y cualquier día la regalarán en la edición dominical. Lo es porque la inercia de UPyD es complicada y necesitamos un golpe de efecto que nos ayude romperla. Y el único cartucho bueno de verdad es librarnos de Rosa. Pero, por eso todo lo anterior, no porque se la única culpable. Sino porque, a la antigua usanza, hemos de subirla al altar de la democracia y ofrecer una víctima a los dioses para que se aplaquen. Todos somos culpables y ella pagara el precio.
Entonces, ¿por qué esperar a después de Mayo? Yo voté a favor del texto que le da dos meses a Rosa. Porque yo sí creo que una gestora ahora en medio de unas elecciones era la perdición total de UPyD. Nos íbamos a pasar estos dos meses hablando de UPyD y no de lo que UPyD propone. Iba a ser un goteo con los miembros de la gestora, con las declaraciones de estos, con las declaraciones de los que se hubieran quedado fuera, con declaraciones de distintos Consejos Territoriales que tratarían de salvar su culo de la quema… y así un largo etcétera. Y no diríamos nada de lo que UPyD quiere para sus vecinos en estas elecciones. Y es imposible que un votante que no sabe qué queremos y que lo único que sabe de nosotros es que estamos en medio de un cisco interno de mil pares de narices, nos vote.
El texto de Rosa lo apoyé después de prometer el cambio entre Conferencia Política y Congreso Extraordinario. No es lo mismo. Una conferencia es lo mismo que nada. Algo que se hace cuando las aguas están calmadas y estas en la cresta de la ola para dar titulares de prensa. Pero no sirve para nada a la hora de arreglar los evidentes problemas internos del partido.
Un Congreso Extraordinario es la oportunidad de refundar UPyD. Es la última oportunidad, posiblemente.
Yo entiendo a quien decida abandonar. Nos volverá a pasar y alguno más de vosotros lo hará. Es difícil estar donde estamos ahora. Es difícil no ver el futuro de UPyD en la cuerda floja. Es difícil no apenarse y no pensar en todos los esfuerzos realizados.
Pero yo aún creo en UPyD. O, más bien, creo que las ideas que defiende UPyD no las defiende nadie como lo hace UPyD. Creo que hemos cometido miles de errores, pero también miles de aciertos. Creo que en estos siete años UPyD ha logrado que se hablara de cosas de las que no se hablaba. Y creo que UPyD aún puede hacer un servicio a España y los españoles. Será difícil, cierto. Pero es posible.
Por eso voté a favor. Si es un error, lo es mío también. No sólo del CD. Pero creo que es la hora de abrir un paréntesis. De pasar un par de meses peleando por las elecciones municipales. De hablar de lo que UPyD propone y no de lo que UPyD es o deja de ser.
Y luego, en junio, será el momento de que algunos de vosotros deis un paso al frente, acudáis al Congreso Extraordinario y refundéis UPyD para que vuelva a ser el partido que necesitamos.

lunes, 23 de marzo de 2015

Tendría que hacer autocrítica, pero me cuesta

Pues sí, la hemos cagado.
La verdad es que no sé bien qué decir. En estos casos, cuando has tenido un resultado que es, evidentemente, un fracaso, supongo que hay que hacer autocrítica y denunciar todo lo que hemos hecho mal. Pero es que me paro a pensar y sigo llegando a la conclusión de que hemos hecho muchas más cosas bien que mal y que, además, las cosas que hemos hecho mal no me parecen dignas de tener un resultado como este.
Igual necesito tiempo y perspectiva para poder valorar de forma más objetiva los errores que haya podido cometer UPyD. Claro que uno mira en las redes sociales o en los medios de comunicación y parece que el único error es mantener a Rosa y a Carlos al frente del partido. Que puede que lo sea, no digo que no. Pero que están al frente del partido porque cuando se celebró el II Congreso de UPyD sólo se presentó ella para dirigir el partido. Cualquier afiliado podía haber juntado a 20 personas más y, sin ningún otro aval más ni ningún requisito previo, podía haberse enfrentado contra Rosa. O, aún podrá hacerlo quien quiera cuando en unos meses celebremos las primarias para elegir nuestro candidato a la Presidencia del Gobierno. Quiero decir que puede ser un error mantener a Rosa al frente, no sé, pero que está allí porque la hemos votado entre todos y porque nadie se presentó como alternativa.
Pero es que, además, sigo sin comprender como, en el caso de que eso fuera un error, puede pasar tan alto precio al proyecto de UPyD.
Vuelvo a recordar que puede que no tenga perspectiva. No soy objetivo, lo sé. Milito aquí desde hace más de 6 años y, al final, tiendes a ver las cosas sólo desde la óptica del partido. Pero UPyD ha apostado no por prometer cosas sino por hacerlas.
  • Maite Pagazaurtundua denunció la existencia de una partida opaca en Europa que proporcionaba un sobresueldo de más de 4000 euros al mes a todos los eurodiputados y a nadie le ha importado.
  • Hemos denunciado a Bankia y a muchas personas importantes (y cuando entro en modo paranoia no puedo dejar de pensar que aquí están todos nuestros problemas con los medios, que dependen de esas personas importantes y que han dado la orden de perseguir a UPyD) pero a la gente no le parece bastante.
  • Hemos denunciado las malas prácticas en otras muchas cajas o empresas públicas como el caso de Caja Rioja aquí.
  • Somos los más consecuentes con el asunto de los imputados pues no llevamos a ninguno en nuestras listas ni los acogemos en nuestra organización como hace C's.
  • Hemos luchado por la igualdad de los españoles defendiendo en el País Vasco y en Navarra (y en el resto de España, claro) que los privilegios fiscales no tienen cabida en una democracia moderna.
  • En el Congreso somos los diputados más activos y trabajadores implicándonos en todo, denunciado cosas terribles como el de la capitana Zaida mucho antes de que fueran famosos en la televisión.
  • Hemos presentado cientos de iniciativas de orden social como defender la dación en pago, la segunda oportunidad, el contrato único...
  • Hemos trabajado, hemos sido serios y hemos tratado de explicarlo a los ciudadanos. Y, es evidente, que no nos han escuchado.
Habremos hecho muchas cosas mal, sí. Tener a Rosa será un lastre, vale. Carlos estaría mejor calladito o en la universidad dando clase de nuevo, de acuerdo.
Pero las cosas que hemos hecho bien, para mi, siguen siendo muchas más y de mucho más peso.
Claro que los medios no lo dicen. Y los ciudadanos no se enteran.
Y, al final, una cara agradable, unas promesas de algo (aunque sin el aval de trabajo detrás) valen más que haberse partido la cara. Tendrá que ser así.
Por mi parte voy a seguir trabajando por UPyD. Quizá nos disolvamos como un azucarillo como muchos dicen (y quieren), pero si lo hacemos será sin haber vendido nuestras convicciones, nuestras ideas y nuestro trabajo.

lunes, 16 de marzo de 2015

De errores

Un compañero de partido, que realiza la necesaria aunque a veces molesta función de "mosca cojonera", me ha presentado dos objeciones a mi último post. Una, esperada, sobre si los votantes se equivocan o no. Otra, lógica, preguntando si es que UPyD no ha hecho nada mal. Por partes.

Me ratifico en que los votantes se pueden equivocar y, de hecho, se equivocan. Eso no quiere decir que, por mi parte, ponga en duda el resultado de unas elecciones. Repito que elegir quien nos gobierna por medio de una votación democrática no es que me parezca el mejor sistema; es que me parece el único sistema válido. Soy radicalmente demócrata y respetaré siempre el sentido del voto de los ciudadanos. Pero respetar no significa compartir. Ni creer en la ausencia de errores. Los votantes nos dejamos llevar por muchas cosas: simpatía, presencia física, desprecio por el contrario, afinidades personales, tradiciones familiares... A veces evaluamos lo que nos repercute para bien o para mal el sentido de nuestro votos, y otras veces no. Unas veces son las vísceras y otra el cerebro quien nos anima a votar. Unos votantes serán siempre racionales y otros mucho más impulsivos. Aceptar como dogma que no hay error posible me resulta dificial. Y repito, por si hace falta, que asumir la posibilidad del error no me lleva a cuestionar el sistema pues no hay otro válido para mi.
Y hablando de errores, los que pueda haber cometido UPyD.
Lo primero que yo me pregunto es a que tipo de error nos estamos refiriendo. Imagino que políticos. Pero, ¿cuáles son los errores políticos? Imagino que depende para cual. UPyD ha cometido errores de organización, ha cometido errores de comunicación, ha cometido errores, incluso, entre personas de mucho peso en el partido con sus declaraciones (antes de que nadie nombre a Carlos Martínez Gorriarán ya lo hago yo). Pero, ¿estos son los errores por los que se debería juzgar a un partido? Yo no, desde luego. ¿Qué me promete UPyD? Transparencia, y allí está. Lucha contra la corrupción, también. Trabajo en las instituciones, de largo.
Respeto por la democracia, primarias a tutiplé, órganos de control internos, ausencia de avales... Coherencia en las opiniones y en los votos. Respeto por el programa electoral.
Todo esto lo ha hecho UPyD bien. ¿Nuestra líder a veces parece que te está riñendo? Sí. ¿Carlos Martínez Gorriarán podría dejar el twitter en paz y dejar de meterse con C's? Desde luego. ¿Hemos sido poco amigables a la prensa? Puede. ¿Hubo mucha ira mal gestionada contra Sosa Wagner? Claro. Pero, ¿estos son errores de la labor política de UPyD o son otra cosa? No sé que quieren los votantes de los partidos (aunque apuesto que promesas y promesas más que realidades), pero sé lo que yo busco. Me gustaría un partido que no hubiera cometido los errores en comunicación que ha cometido este, me gustaría un partido que hubiera apostado más por crear una estructura más profesional en lugar de apostar tanto a la buena fe y la buena voluntad de los afiliados. Me gustaría que Carlos no sembrara tempestades entre amigos y afines, pues bastantes enemigos tenemos. Pero me gusta más tener un partido que, a la hora de realizar su labor política es fiable, creíble, lógico, útil, necesario y trabajador.
La comparación es sencilla. ¿Qué prefiero? ¿Las salidas de pata de banco de Carlos Martínez Gorriarán en twitter o un imputado de asesor en Europa como ha hecho Ciudadanos con Jordi Cañas? ¿La ira de Rosa en algunas declaraciones que parece que te está riñendo o un líder en Andalucía que lleva 8 años gobernando con el PSOE a cambio de un sillón como el de Ciudadanos?
Lo mejor sería que ni Rosa se airara ni Carlos desbarrara. Pero la perfección no existe más allá de los dibujos que mis hijos me hacen. Y como no existe, prefiero la ira o los desbarres y la coherencia política, el respeto por el votante y por la palabra dada al pedir el voto.

domingo, 15 de marzo de 2015

Tendrá que ser así

Hoy en El Mundo, al menos en su versión digital pues no he podido leer la edición en papel, se encuentra un artículo de Lucía Mendez sobre UPyD. El artículo viene a incidir en lo que la impresión generalizada sobre mi partido. Estamos en crisis, en par de pasos vamos a desaparecer, no logramos que los ciudadanos comprendan nuestro trabajo... bla, bla, bla. Nada nuevo. Ni siquiera en seguir insistiendo en que la crisis que Sosa Wagner provocó en UPyD fue por pedir la unión con Ciudadanos. Yo, que estuve allí como ya he dicho, sé que la crisis que provocó Sosa Wagner y por la que recibió los ataques de los que tanto se ha quejado luego, fue por las falsas acusaciones de «totalitarismo» dentro del partido. Él, mintiendo, siempre ha vendido que los ataques fueron por lo de C's. Y los medios, como Lucía Mendez ahora y el resto antes, le compraron sin dudar la versión y santas pascuas.
Fuente: El Mundo

Pues eso, bla, bla, bla en el artículo. Un bla, bla, bla al que, no seamos tontos, no le falta razón. UPyD está en una encrucijada peligrosa y el resultado de las andaluzas nos puede poner definitivamente al borde de la catástrofe. No reconocer esto es mentir.
En el artículo se expresan diversas opiniones sobre las que no puedo decir nada. No puedo afirmar que haya una campaña para silenciarnos, aunque lo parezca en ocasiones. No puedo decir que no haya afiliados desanimados con la dirección porque los hay; aunque a mi sí me parece que son muchos menos de los que los medios se esfuerzan por presentar. Y no puedo negar, como dice David Ortega, que yo también estoy desanimado al sentir que los ciudadanos no recompensan el trabajo realizado.
Este artículo sólo ha hecho que, una vez más, me pregunte qué es lo que los votantes quieren de sus políticos.
Partamos de que esa frase que tanto se repite de que los votantes no se equivocan yo no la comparto. No la compartía cuando era sólo un votante pues soy consciente de que yo mismo me he equivocado en alguna ocasión con mis votos. Y, por más impopular que pueda parecer, no la comparto ahora que sus votos me afectan más directamente al militar en un partido político. Los votos son soberanos. La democracia me parece la única forma de gobierno respetable y la única que pienso apoyar. Mi respeto por la decisión de los votantes es, ha sido y será total y absoluta por más que pueda no compartirla. Pero eso no significa que no crea que no se equivocan. Porque lo hacen. Lo hacemos.
Miremos las próximas elecciones andaluzas, dentro de una semana. No voy a reproducir las encuestas pero todas dicen más o menos lo mismo. La mayoría de los ciudadanos van a apoyar a PP, PSOE, Podemos y C's. UPyD, que obtuvo más de 190.000 votos en Andalucía en las elecciones Europeas, hace poco menos de un año, va a ver muy mermado su apoyo.
¿A qué partidos van a apoyar los andaluces?
El PSOE lleva toda la vida gobernando en Andalucía. Al margen de los casos de corrupción presentes y pasados (graves, muy graves y gravísimos) lo que a mi me resulta más evidente es que el PSOE ha fracasado en la región. Andalucía no converge con el resto de España. Antes al contrario, algunas de sus cifras empeoran. A pesar de todo el dinero recibido desde la UE, a pesar de todas la inversiones realizadas, a pesar del propio potencial de la región, el PSOE no ha logrado hacer de esa tierra con todo su potencial la rica comunidad que debería ser.
Del PP es difícil decir algo. La labor en el gobierno en esta legislatura ha sido terrible. Todas las decisiones han sido en contra de los ciudadanos. Pero es que, además, parte con el pecado original de haber mentido como bellacos en la campaña electoral y haber incumplido todas sus promesas en el minuto uno de su toma de posesión. Y, como he dicho del PSOE, al margen de la corrupción. Corrupción que en el PP ha tocado a todo el mundo. Incluso a un presidente del Gobierno que afirmó que «todo era falso excepto algunas cosas» cuando hablaba de Bárcenas y que es indigno de seguir ostentando tan alta representación.
A estos, supongo, muchos les votan por inercia. Y otros porque están apesebrados y quieren seguir viviendo del pastel. Pero otros les votan porque, a pesar de las evidencias, les vuelven a creer.
Y esto me lleva a los dos nuevos, Podemos y C's.
El crecimiento de estos dos partidos y el mantenimiento de los dos primeros me hace pensar, inevitablemente, que a los ciudadanos les gustan mucho más las promesas que las acciones.
Podemos basa, que me perdonen sus cientos de miles de votantes, en la mentira su discurso. Se presentó con un programa electoral, hace MENOS DE UN AÑO, que ya no les sirve y que ya han cambiado. Se presentaron para cinco años en la Eurocámara pero se les hacen ya largos. Villarejo dejó el cargo sin tomar posesión de él, la candidata de Andalucía lo dejará en cuanto sea elegida parlamentaria en Sevilla, Echenique lo dejará por Aragón y Pablo Iglesias seguirá votando en contra de criticar al gobierno venezolano en Bruselas hasta que se pueda presentar a finales de este año a candidato a presidente del gobierno. Es decir, el programa electoral que es un contrato con los votantes, a la basura. La responsabilidad de asumir un cargo y cumplir con él, a freír monas. Al margen de todas las demás incoherencias del partido. Las listas con todo hijo de vecinos, las relaciones con Venezuela, el caso Monedero y la esquiva reacción del partido, el caso Errejón por más que esto no sea mucho más que una chiquillada... Pero prometen el cielo en la tierra y la gente se lo cree.
Con C's, más de lo mismo. Es un partido que ha crecido uniéndose a todo hijo de vecino sin preguntar ni el nombre ni nada. El candidato de C's para Andalucía es el típico que vendió su apoyo por un sillón de teniente de alcalde. Y como él, muchos de sus «nuevos afiliados haciendo nueva política». Más allá de haber hablado en castellano en el parlamento catalán, C's no ha hecho nada en sus nueve años de vida. No ha denunciado casos flagrantes como el de Caixa Cataluña ni nada parecido. No es implacable con la corrupción como demuestra el caso de Jordi Cañas al que, al estar imputado, no podían mantener en el Parlamento de Cataluña y lo reubicaron de asesor en Europa o como su europarlamentario Nart con cuentas en Suiza ocultadas al fisco. Pero prometen, y además Rivera cae bien.
Frente a estos cuatro partidos UPyD es distinto. Nosotros sí hacemos cosas. Denunciamos a Bankia, a las preferentes y a la mayoría de las cajas en España. Nos preocupamos por las personas como en el caso de la capitán Zaida. No llevamos ningún imputado. Cuando fuimos llave en Asturias no aceptamos ningún sillón a cambio de nuestro apoyo sino puntos concretos en beneficio de los asturianos. Y cuando no se cumplieron rompimos el pacto. Renunciamos a los coches oficiales en Madrid (de hecho dimos a conocer el abuso con los coches oficiales en Madrid pues ni PP, ni PSOE ni IU habían abierto la boca con ello). Nuestros cinco diputados están entre los 16 más activos del Congreso...
Nosotros hacemos, no decimos. Hacemos, no prometemos. Y sí, los ciudadanos parece que no nos van a recompensar por ello.
Pues lo dicho al principio. Soberanos. Y como soberanos, a respetarlos. Pero respetarlos no es incompatible con creer que se equivocan. Porque yo, lo siento, es lo creo. Prefieren votar a quien promete en el aire que a quien demuestra con su trabajo lo que hace por el bien de todos. Sea.

viernes, 20 de febrero de 2015

Primarias. Parece difícil, pero no lo es

La verdad es que no es tan difícil pero hacen que lo parezca. Lo de las primarias, de verdad, no es tan difícil. UPyD lleva siete años haciéndolas.

Proceso. Las convocas con suficiente antelación para que todo el mundo se entere y los que quieran presentarse puedan hacerlo. No pones avales entre tus afilados para presentarse más allá de pedirles que estén al tanto de las cuotas (elemental). Pones una fecha y un horario lo más amplio posible para que todo el mundo pueda acudir a la urna. Haces el recuento y proclamas al vencedor. Punto. De verdad, no es difícil.

Riesgos. Sí, los tiene. El perdedor en ocasiones se larga a C's diciendo que no hay democracia interna en este partido. Si hubiera ganado no se hubiera ido, claro. Pero esto es una gripe que hemos de pasar todos (no sólo en UPyD) hasta que todos admitamos que la democracia es así.

Beneficios. Más que los riesgos. Implicas a los afiliados en la gobernanza de su propio partido. Implicas a los afiliados para trabajar por el partido y, así, ganarse el voto del resto si se presentan en unas primarias. Tienes un comportamiento democrático coherente con tus ideas que puedes presentar ante los ciudadanos sin avergonzarte (como el resto). Renuevas constantemente el liderazgo del partido con gente trabajadora y decidida. Se aportan nuevas ideas y nuevos enfoques que sirven al ganador. Porque, a pesar lo dicho en “Riesgos”, en la gran mayoría de los casos el perdedor no se larga y aúna sus esfuerzos y sus ideas a la candidatura vencedoras enriqueciéndola.

Por todo esto no entiendo al resto de partidos. IU dice que hace primarias para elegir a Alberto Garzón y pone avales para sólo se pueda presentar Alberto Garzón. Lo mismo que Susana Díaz en Andalucía. Lo mismo que Tomás Gómez en Madrid, al que, como hemos visto, le sirvió de poco la treta porque allí está César Luena para cepillárselo y poner al candidato que él quiere. Candidato que, pese a lo que siempre dice el PSOE sobre primarias, pone a dedo tras un paripé de consulta a los afiliados (que apenas han acudido a opinar, lógico). ¡Ah!, y la nueva moda de la política, C's (sí, donde se van los que no “encuentran” democracia en UPyD) también exige avales a sus candidatos. Cerrando puertas, que es gerundio.

Claro que me dejo lo mejor de lo mejor. No me digan que Pedro Sanz, virrey de La Rioja desde hace más de 18 años, afirmando que va a celebrar una parodia de las primarias preguntando a los cargos del PP no deja de tener su gracia. Ni habrá otro candidato, ni votarán todos los afiliados. Pero, sobre todo, los votantes están en el puesto en el que están porque Pedro Sanz les ha puesto allí. Y les puede quitar si quiere. Así que, ¿qué van a votar?

En fin, lo dicho. No es tan difícil. Aunque, visto como lo hacen la mayoría excepto UPyD, lo pueda parecer.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Pataleta, lo sé

Ayer, todos los medios se han hecho eco, Albert Rivera presentó acompañado por nombres de tirón su programa económico en Madrid. Exitazo. Y sí, como hemos repetido hasta la saciedad, la mayoría un plagio de las propuestas que UPyD lleva haciendo los últimos siete años. Tiene gracia que C's tenga dos años más de vida que UPyD y que haya tardado tanto en llegar a determinadas ideas. O hasta que UPyD las ha madurado bien no se han decidio a plagiarlas.

Pero bueno, aunque esta sea una idea impopular en mi partido, bien está que al menos se abracen nuestras ideas aunque no sea con nuestras siglas. El objetivo del contrato único, por ejemplo, es quebrar la espiral que padecemos en este país y que nos somete desde hace lustros a tasas de paro inaceptables incluso en los mejores años de nuestra historia. Si la idea cala y da resultado yo lo daré por bueno en beneficio de todos los españoles aunque nadie recuerde que UPyD fue quien se partió la cara por la idea al inicio.

Así que sí, aceptemos el plagio y confiemos en que sirva para que las ideas se lleven a cabo.

Lo que me tiene desconcertado de todo el auge de C's es lo mismo que me desconcierta del de Podemos. De un tiempo a este se ha abierto la veda contra Podemos y ya se dicen todo tipo de gilipolleces sobre el partido y sus líderes (lo de las perlas es de traca). Pero, hasta hace dos días y todavía en algunos medios, Podemos ha contado con patente de corso para decir lo que quisiera, cuando quisiera y como quisiera con el apoyo acrítico del medio en cuestión.

Y eso sucede con C's. Resulta sorprendente que se presente como nuevo, frente a UPyD, un partido más viejo que nosotros. Y un partido que no ha hecho nada reseñable en el Parlamento de Cataluña en sus nueve años de vida a excepción de ser el primero en usar el castellano allí. C's se presenta como un partido que busca la igualdad entre los españoles (como UPyD) pero no la defiende cuando argumenta que los Fueros Navarros o el Cupo Vasco tienen su razón de ser. Pero este detalle sobre C's se omite. Y cuando no se omiten se aceptan como buenas afirmaciones falsas, como la de Rivera de que quieren combatir la corrupción cuando es evidente que no es así, o que no lo hacen con la misma convicción que en UPyD. El caso de Jordí Cañas, imputado cuando era parlamentario de C's en Cataluña y reubicado como asesor de C's en Europa, es obsceno y un ejemplo perfecto de política vieja. Y no es el único caso similar en C's. Resulta increible que ningún medio, ningún vocero autorizado, ningún purista de la democracia como los que abundan en las tertulias haya dicho ni una palabra crítica contra un partido que, para crecer, se alía con todo tipo de partidos localistas, regionalistas y de otras latitudes sin importarles nada más que los cargos que tienen y los afiliados que suman a la causa: las convicciones, las ideas y las propuestas, se guardan en el cajón. En C's hay las mismas peleas internas que en otros partidos. Hay presiones desde Barcelona para imponer candidatos (algo que no sucede en UPyD), hay casos gravísimos de “paracaidistas” que han llegado a ocupar un sillón desplazando a afiliados que llevan mucho tiempo trabajando por su partido. Pero no pasa nada. Nada se dice. O, también es sorprendente, se presenta como nuevo y distinto un partido que, por ejemplo, tiene como candidato en Andalucía a un señor que AHORA MISMO está gobernando con el PSOE en su pueblo a cambio de ser el Teniente de Alcalde. Vamos, la política de sillones que UPyD siempre ha rechazado. 


C's tiene un discurso atractivo. Lo sabré yo cuando es copiado al de UPyD. Pero C's no cumple con ese discurso. Y, sin embargo, tienen patente de corso para decir y hacer sin que nadie les afeé nada. Y eso es lo que me sorprende. ¿Qué han prometido a esos medios que se han lanzado a abrazarles como los salvadores de la patria? O, ¿qué nos hemos negado a prometer desde UPyD para que cualquier cosa remotamente negativa de UPyD se magnifique como se hace? No sé las razones. Ni creo que las conozca nunca. No sé si es que Rivera resulta más atractiva frente a Díez. Puede ser. Lo que me extraña es que todos esos mismos periodistas que ahora ensalzan a Rivera por su cara bonita son los mismos que demandan ideas y propuestas a los partidos. Y, cuando se les dan esas ideas y esas propuestas, como vienen con las siglas de UPyD simplemente se ignoran. Da igual que propongamos la fusión de municipios hace cuatro años, es noticia ahora con C's. O que hace más de cuatro propusiéramos el contrato único. Parece que se acaba de descubrir.

Tendrá que ser así. Será preferible una mala copia a una buena idea.

jueves, 22 de enero de 2015

Faltar al respeto

Hay muchas formas de faltar al respeto a los votantes. Incumplir el programa electoral es un ejemplo de manual. Incumplirlo como el PP desde el día uno afirmando que han descubierto que las cosas no eran como creían cuando gobernaban en casi todas las CC.AA. es más que faltar al respeto. Es burlarse. En esa línea entre la falta de respeto y la burla está lo de mantener imputados en las listas o en las mismas instituciones. O, como viene haciendo ahora sistemáticamente el PP y el PSOE hasta hace dos días, oponerse a eliminar los privilegios de la clase política como el aforamiento y prebendas similares también es faltar al respeto a los votantes. Con esos privilegios se nos dice “nosotros somos mejores, estamos por encima, y por eso tenemos estos derechos que vosotros no tenéis”.

Una forma sutil de faltar al respeto a los votantes, en mi opinión, es abandonar el cargo para el que ha sido uno elegido a los cuatro días sin una razón justificada. En Andalucía hay una tradición ya de Presidentes de la Junta que lo son sin presentarse a las elecciones. Griñán lo fue en relevo de Cháves y Díaz lo es en relevo de Griñán.
Javier Pagola. Fuente: La Rioja

 O aquí en La Rioja, por ejemplo, tenemos un alcalde del Calahorra que no era el cabeza de lista. O en Madrid el ejemplo famoso de Aguirre que se largó para cuidar a sus nietos pero que deben haber crecido deprisa por las ganas que tiene de volver. O el ilustre ex-fiscal Villarejo que iba en las listas de Podemos y abandonó el cargo a los cinco minutos, casi sin llegar a tomar posesión.

Todos estos casos, y muchos más, tienen el mismo aspecto en común: son renuncias al puesto para el que te has presentado prometiendo a los votantes cuatro (o cinco) años de trabajo y de compromiso cuando no pensabas cumplirlo. Una cosa es una renuncia por enfermedad (tuya o de un familiar) o, al final de una legislatura, por presentarte a otro cargo. Pero estos casos son de gente que ha usado su nombre y su rostro para conseguir un escaño que luego ha cedido gustoso a otro miembro de su partido que, quizá, no hubiera obtenido el mismo respaldo de los votantes. Porque, ¿hubiera el PP obtenido el mismo resultado en Madrid con Ignacio Martínez que el que obtuvo con Esperanza Aguirre? Lo dudo. Y apunten otro que amenaza con hacer lo mismo en poco tiempo, el ubicuo Pablo Iglesias salvador de la patria y mesías de la democracia. Es evidente que Podemos sacó el resultado que sacó en Europa por figurar él en el número uno. Pero este señor, lo sabemos todos, tiene pensado presentarse a finales de este año a la presidencia del Gobierno. Poco después de un año en su puesto europeo de los cinco a los que se comprometió. Es decir, en un año, de los cinco eurodiputados que eligieron los votantes de Podemos, se habrá cambiado al 40 %. Sé que a sus votantes, de momento poco críticos, les dará igual. Pero a mi me parece faltar al respeto a los votantes. ¿Cómo se puede confiar en alguien que ni siquiera cumple ese tipo de compromiso? Que no se le ha mandado cinco años a Afganistán a combatir Talibanes, son cinco años en Bruselas. Que es una ciudad cara pero tiene un chocolate y una cerveza de primera.

Hay un último ejemplo que vamos a vivir este año un par de veces. Parece que en Andalucía, como en Cataluña, vamos a tener elecciones anticipadas. Viva la democracia. Porque la democracia es votar, ¿no? Sí, desde luego. Pero también es cumplir con los compromisos. Yo no estoy a favor ni en contra de las democracias plebiscitarias. Pero esta no lo es. Aquí se elije a nuestros gobernantes para que trabajen cada cuatro años. Adelantar unas elecciones es un derecho que tienen, pero por razones justificadas. No por intereses electorales. Que es lo que sucede aquí.

Desde que tengo uso de razón aquellos que pueden elegir las fechas de las elecciones lo hacen por cálculo electoral. Recordemos a Zapatero y su 20N que quería ser simbólico y no sirvió para nada. O Cascos y su arrebato en Asturias que le borró del mapa. O el “muy honorable” (pongan todas las comillas que quieran) en Cataluña con su arrebato tras la Diada de hace un par de años, el guarrazo que se metió y el que se va a meter ahora otra vez porque Podemos va a canalizar el voto del cabreo que canalizaba ERC.
Susana Díaz. Fuente: @susanadiaz
Y ahora la presidenta andaluza que no sabe como dar el paso a la Secretaría General de su partido, mordiéndose las uñas y, con unos presupuestos aprobados, queriendo ganar unas elecciones adelantadas para pillar al PP con un “líder” que no se puede llamar así y a Podemos aún tratando de desembarcar. Es decir, gobernando una de las regiones con más paro y atraso de toda España, con casos gravísimos de corrupción (convenientemente tapados por IU para poder pisar moqueta), con una necesidad de sentido de estado y coherencia que se va a ver abocada al derroche de unas nuevas elecciones anticipadas. Todo para que la señora Díaz pueda ganar sus elecciones legitimadoras y, fiel a la tradición, abandone la presciencia de Andalucía buscando torres más altas que conquistar. Total, ya es una tradición en Andalucía que sus presidentes se vayan apenas comenzado el mandato.

En fin. Tendrá que ser así. Por más que yo no lo comprenda lo cierto es que los ciudadanos no condenan este tipo de actitudes. Quizá el día que exijamos a nuestros gobernantes que agoten sus mandatos pese a las adversidades (¿imaginan a Obama adelantando las elecciones por que el Congreso está dominado por los republicanos?) y que no jueguen con nosotros será el día en el que comencemos a madurar como sociedad.

viernes, 21 de noviembre de 2014

De UPyD, C's y Fernando Maura

No pienso hablar mucho sobre el asunto C's y UPyD. Aquí ya había dejado claro que a mi la idea no me convencía en absoluto y no voy ahora a repetirme más en el asunto. Además, el partido presentó un documento exhaustivo (que parece que ningún periodista se ha leído, me da que son demasiadas páginas) donde explicaba las razones del desencuentro.
Fuente: Público

No creo que UPyD se haya equivocado a la hora de no pactar con C's, creo que se equivocó a la hora de iniciar siquiera las negociaciones. Estábamos en una situación de perder o perder. Si había pacto UPyD se desvirtuaba y perdía su razón de ser. Si no lo había, como ha sucedido, la opinión ya admitida como dogma de fe que Rosa es una dictadora sin piedad que no admite a nadie más en su cortijo iba venderse muy bien dijéramos lo que dijéramos. Y así ha sido. Los críticos a mis razones lo que argumentan es que había que hacerlo para obtener más votos. ¿Sí? ¿El asunto cual es? ¿Cambiar la democracia española e introducir una nueva forma de hacer política o gobernar a cualquier precio? Yo creía que era la primera. Para la segunda no me van a encontrar. Siempre he tenido claro que por culpa de UPyD he sacrificado lo que más me gusta en esta vida (mi familia y la lectura) y no me costaría nada otra vez volver a pasar más tiempo con mis hijos y con mi hobby abandonado.
Pero, a pesar de haber pasado lo que esperaba que pasase y que dentro de dos opciones malas haya ocurrido la menos mala, tengo un sabor terriblemente amargo.
La culpa la tiene Fernando Maura, compañero de partido y europarlamentario de UPyD.
Estoy desconcertado y dolido con él.
Ya me indignó su post en su blog “El linchamiento”. En el abordaba, desde su punto de vista como yo lo hago desde el mío, el Consejo Político Extraordinario en el que, es cierto, se le dijeron cosas muy duras a Sosa Wagner. Me indignó porque hablaba de una acto donde no estuvo (yo sí), porque omitió muchas cosas para su propia conveniencia y la de Sosa Wagner, porque no explicó que lo que nos indignó no fue que propusiera hablar con C's sino las acusaciones de autoritarismo y las mentiras que luego había seguido expresando (Sosa) y, sobre todo, por este párrafo:
“Es muy triste que los más de entre los que componían el grupo de lapidantes lo hacían para ganar mérito para mejor conseguir sus aspiraciones futuras. Sabedores quizás que los escaños no se obtienen por la competencia sino por el servilismo a las aspiraciones de sus jefes, administrarían su saña en idéntica proporción a sus ambiciones más próximas. Es muy triste, sí, pero pertenece a la condición humana, desde luego.”
Es indigno de alguien que también ha sido puesto a dedo en una lista y en un puesto de salida acuse a los demás de buscar eso mismo. Es indigno porque, además, es falso. La mayoría de los que allí participaron van a ser (o ya son) cabezas de lista y para eso no precisan que el Consejo de Dirección les avale pues lo que deben hacer es ganar unas primarias donde participan los afiliados de su circunscripción. Y el resto, como yo, que puede ir en una lista en un puesto de salida, nos hemos ganado ese puesto no poniendo a parir a Sosa ese día, sino a lo largo de cuatro años de trabajo duro, complicado y frío sin apoyo mediático, sin asistentes, sin nadie que nos apoye más que nuestros propios compañeros que están tan desbordados como nosotros. Si yo voy de tres en alguna lista (como iba él) será porque me lo he ganado con trabajo y valía. Y eso pensaba de él cuando le vi de tres en la lista para Europa. ¿Debo pensar, en base a sus reflexiones, que él se ganó su puesto de otra forma?
Posteriormente que entristeció otro artículo de su blog, Los LuxLeaks y mi primera rendición de cuentas. En él hay un párrafo indigno de alguien que milite en UPyD:
“La mañana del jueves da comienzo con una reunión en el despacho de Maite Pagazaurtundua para analizar de nuevo el asunto de la resolución sobre Irlanda del Norte. Asistimos solo ella y yo. Quiere presentar una enmienda oral. Estoy de acuerdo con su contenido, pero le digo que ya hemos recibido una carta de Catherine Bearder —la ponente por ALDE— en la que nos pide que no lo hagamos. Digo que ya hemos pisado algunos callos en el grupo —votación Juncker, votación CE…— como para hacerlo de nuevo ahora.”
Lo que dice aquí el señor Maura es que está de acuerdo con una enmienda pero que duda de su presentación porque “hemos pisado algunos callos en el grupo”. Yo necesito que esto se me explique bien, debe ser muy estúpido. ¿La iniciativa es buena? ¿Estamos en Europa para presentar buenas iniciativas? ¿Es digna de apoyo? Entonces, ¿hay que reprimirse porque hemos pisado callos? ¿Hemos, por tanto, de dejar de pedir en el País Vasco que su fiscalidad privilegiada desaparezca para no molestar? A mi, esa frase de Maura me parece el perfecto ejemplo de política vieja, de no mirar por aquello que te parece bien y correcto sino de buscar complejos equilibrios de poder que alejan a la política de la vida de los ciudadanos, a los que se debe. Indigno.
Me remató ayer, en La Brújula de Onda Cero.
No por opinar sobre unas negociaciones en las que no ha participado. Tampoco yo lo he hecho y opino. No por opinar que el partido se ha equivocado. Tengo compañeros aquí en La Rioja, buenos compañeros, que opinan igual. Y quizá hasta tengan razón. Ni siquiera por esa frase terrible de que “Albert Rivera era el futuro”. Me pareció indigno de alguien que milita en un partido, que tiene un puesto institucional gracias a esa militancia pues no se ha presentado a unas primarias, no tuviera la vergüenza de comentar ni una sola de las razones que UPyD presenta para no acceder a un pacto o fusión con C's. ¿Ni una? ¿Ni siquiera era digna de valorar que Jordi Cañas, imputado por fraude fiscal, haya sido “recolocado” como asesor de un eurodiputado de C's después de dimitir por su imputación como parlamentario? Bien sabe que en UPyD eso no hubiera sucedido. Pero no, parece que ni siquiera eso era digno de comentarse. Perfecto. ¡Qué estilo, señor Maura, qué estilo! A veces pienso que más le convendría haberse quedado en el PP.

sábado, 8 de noviembre de 2014

De error en error o como reacciona el PP ante lo de Monago


La verdad es que a veces creo que están mucho más desconectados de lo que creía. La reacción ayer de un auditorio lleno de “fans” del PP aplaudiendo a Monago hasta hacerle saltar las lágrimas me tiene asombrado. Vamos por partes. 

 

Lo primero es que Monago parece que no ha hecho nada ilegal. Vale.
Segundo es que Monago aún tiene derecho a explicarse y la verdad es que no le hemos dado mucho tiempo. En cuanto hemos oído Canarias y viajes hemos dado que a las Canarias no se puede ir a trabajar y sólo se va a la playa. Cosa que no es cierta. Vale.
Acepto estas dos premisas. Las acepto aunque no las comparto pues por legal que sea creo que Monago abusó de un privilegio (privilegio, sí) y como poco su actitud ha sido inmoral. Además, en vista a las informaciones que salen por los medios parece que los viajes no eran sólo de trabajo (por ser suaves). Y, volviendo a lo de las respuestas de Monago, le hemos dado poco tiempo para explicarse antes de juzgarle pero él tampoco ha querido. El mismo día del incidente él se negó a hablar en La Brújula, un programa donde ha hablado varias veces largando todo lo que quería en entrevistas que duraban un rato largo pues se le notaba cómodo y con ganas de notoriedad.
Pero poniendo todos los matices, admitiendo que aún tiene que explicarse con detalle el señor Monago y todo eso, no comprendo la actitud del PP.
No digo que tuvieran que expulsarle del partido ni forzarle (todavía) a dimitir de su cargo antes de que se demuestre nada oficialmente. Pero hacer esa payasada del arropamiento público y caluroso, ese hacer piña porque “han atacado a uno de los nuestros” es indigno, inmoral y estúpido. Sobre todo estúpido. Lo único que logran con esto es transmitirnos a los demás la (acertada) suposición de que no les importa que haya hecho o que haya dejado de hacer con el dinero público QUE ES NUESTRO. Lo que al PP le importa es que se han metido con uno de los suyos y hay que defenderlo a capa y espada. Repito. Es estúpido.
Éstos aún creen que la gente vota a la contra, como antes. Que unos votaban al PP para no votar al PSOE y otros al PSOE para no votar al PP. Y es cierto. La gente sigue votando a la contra. Ahora quieren votar a Podemos para no votar ni a PP ni a PSOE. Y este tipo de actitudes de hacer piña, de defenderse de lo indefendible unos a otros, de no ser el PP el primero en pedir explicaciones, de no salir el señor Monago a los cinco minutos ante los micrófonos que antes no rechazaba nunca a dar su versión (o a disculparse y dimitir)... es todo esto lo que la gente (gracias a dios) ya no tolera.
Me deprime que la gente quiera votar a la contra otra vez en lugar de favor de sus ideas, de sus opiniones, de sus convicciones, de quien puede mejorar este país. Pero, desde luego, con actos como el de ayer del PP en Extremadura no hacen más que dar argumentos a aquellos que piensan votar a la contra.